Premios Brandolini: recogen memeces, no ignorancia.

Estamos inmersos en la primera final mensual de los Premios Brandolini. Es algo a lo que llevamos dando publicidad toda la semana, de una manera o de otra. Que los datos de participación no hayan dejado de crecer (de las 37 respuestas de la primera encuesta a las casi 70 que hay ya en la Final de Junio hay una evolución clara; sí, somos pocos, pero esta es una iniciativa de un grupete de colegas, no algo institucional). El aumento progresivo del número de candidaturas presentadas también es indicativo de que hemos conseguido despertar vuestro interés de alguna manera. Aunque la encuesta de esta semana sea solo una anomalía estadística, claro, pues hay candidatos que han querido copar toda la encuesta. Y ni aún así van ganando (os adelanto).

Toda esta iniciativa no es más que una forma sana de reírnos de la memez reinante y de aprender. Sobre todo aprender a no caer en las garras de la pseudociencia y animarnos a buscar más información sobre cierto tema en particular. Así contribuimos no sólo a nuestro conocimiento, sino también a todo aquel al que podamos llegar y se vea impelido a saber por qué lo que se presenta en alguna de las candidaturas propuestas es una memez. Hay algunas que son evidentes. Por ejemplo, si alguien dice que ningún dinosaurio era carnívoro, es evidente que no es que sea un ignorante, sino que ha elegido la ignorancia como camino. Si alguien dice que las vacunas causan autismo y son peligrosas, también es evidente que no es un ignorante, sino un conspiranoico. Y si alguien dice que no hemos llegado a la luna, tampoco es un ignorante, es un negacionista.

Todas estas cosas ya las habéis visto en nuestros premios a la memez más graciosa. Pero resulta que hoy me he encontrado con una crítica que, pienso, no debemos dejar pasar para dejar clara una cosa: nosotros no nos reímos de la gente inculta; nos reímos de la gente que ha elegido la incultura.

¿De dónde viene todo esto?

Os lo voy a contar. Viene de este personaje y estas afirmaciones suyas:

Este personaje lejos de admitir que ha dicho una chorrada como un pino, se reafirmó durante los siguientes días, apoyando las payasadas de otro conocido antivacunas, basándose en los abusos de las farmacéuticas. Incapaz de encontrar el non-sequitur y de entender que los abusos de las farmacéuticas nada tienen que ver con la efectividad o no de las vacunas, siguió en su postura, lo que le llevó a estar nominado para la II edición de Junio. Como acosador que es (revisa varias veces el TL de la gente a la que considera inferior intelectualmente), se entera de dicha nominación y suelta esto:

Alguien podría pensar: eh, que tú también le acosas. Ni mucho menos. A mí me ha bastado con revisar el hashtag del concurso #premiosBrandolini. Algo que hago a menudo, pues es donde llegan las candidaturas que la gente va presentando. Y, como no puede estar más equivocado en su apreciación, quiero aclarar que los Premios Brandolini no tienen por objetivo reírse de la incultura de nadie. Sino de las estupideces que las diversas corrientes pseudocientíficas pueden llegar a decir.

Vamos a ello.

Incultura vs. estupidez

Aunque pueda parecer difícil de distinguir, no lo es. Ni mucho menos. Nosotros no solemos escoger comentarios de gente que no sabe. La gente que no sabe, a los que vamos a llamar ignorantes (sin sentido peyorativo) es, precisamente, la gente a la que queremos atraer. Porque cuando uno no sabe, se informa, se atreve a indagar. Y destierra esa ignorancia. Con esta gente se puede hablar, se puede debatir y se pueden intercambiar impresiones. Esta gente responde a la información, se la lee, la procesa y pregunta lo que no entiende. Finalmente, si ha dicho una memez, la corrige.

No, no ha sido una única vez la que nos ha pasado. No, no va a ser la última vez que nos pase. En un debate, en una discusión, si uno dice una chorrada y alguien se lo hace notar, hay muchas formas de reaccionar. La más habitual es negar que se ha dicho una chorrada. Bien. Hay gente que con la evidencia delante recula y dice pues sí, me he equivocado. Esta gente NO entra en certamen. Recuerdo un participante en un debate por Facebook que dijo que los seres humanos no somos simios. A esta persona se le explicó por qué los seres humanos se clasifican dentro de los simios, qué similaridades tenemos con ellos, qué nos hace pertenecer a este grupo. Revisadas las explicaciones y las evidencias, esta persona reconoció haber estado confundida en su concepción y su comentario no fue presentado a la segunda semifinal de Junio, que fue cuando se recogió.

Ahora, revisad todos los candidatos que tenemos. ¿Alguno piensa que de entre todas las candidaturas hubo alguna que se retractó o dijo que se había equivocado? No. Ninguna. Incluso algunas se reafirmaron en lo dicho (vais a encontrar muchos ejemplos en la encuesta de la I semifinal de Julio). Esta gente no es ignorante. Es estúpida. No porque ignore cosas, sino porque ignorándolas y pudiendo desterrar su ignorancia, decidieron permanecer fieles a dicha ignorancia. Prefirieron seguir pegados a sus afirmaciones sin sentido. Y por eso se presentó su candidatura y se mantuvo en la encuesta la memez que dijeron.

No nos reímos de la incultura

Nosotros mismos nos daríamos mucho asco de hacerlo así. A una persona que no ha tenido acceso a la cultura no hay que coartarla y mucho menos avergonzarla por no haber podido acceder a ella. Y es algo que JAMÁS vamos a hacer con los Premios Brandolini. Si os dáis cuenta, las candidaturas son de gente educada, formada, que extiende por todo internet sus chorradas. Unos, que hubo un ser supremo que lo creó todo sin dar pruebas o inventándose hipótesis ad hoc; otros, negando la efectividad de las vacunas; otros, afirmando la existencia de chemtrails. Incluso otros haciéndolo todo a la vez, creando una paranoia conspirativa de la que es difícil no reírse. Imaginad a alguien que dice que la luna es una nave espacial. ¿Inculto, ignorante o simplemente estúpido? Inculto no es: conoce la luna, la ciencia ficción e incluso argumenta correctamente; ignorante tampoco, puesto que conoce todo lo que se ha dicho sobre la luna. Es, simplemente, estúpido, pues se inventa, mezclando cosas, que la luna la ha puesto ahí alguna civilización supertecnológica para sojuzgarnos.

Pero si alguien dice que las mutaciones sólo son perjudiciales, es un inculto o un ignorante. Este tipo de persona responde (o suele responder) muy bien a las explicaciones. Sé que por Twitter es difícil, pero se puede hacer y me ha ocurrido: entienden las cosas y aceptan que se han confundido. Esta persona, por muy gracioso que haya sido su comentario, jamás será nominada a un Brandolini. Porque su comentario viene del desconocimiento, no de la ignorancia elegida. Sí se presentaría si, en lugar de aceptar su error, se empeña en enunciar que las mutaciones producen X-men con seis ojos y la capacidad de tirar rayos por el trasero.

Concluyendo

Si estás en los premios Brandolini no es porque seas un inculto. Tampoco es porque creamos que sabemos más que tú. Es porque has dicho una memez, porque te has empeñado en mantener una chorrada como si fuera algo comprobado. Por ejemplo, que los antivacunas no son un problema mientras los niños se mueran de hambre. Esto, señores míos, es una estupidez como un piano de grande. Recurrir al ad hominem (como llamar vagos, gordos o borrachos a los que defendemos la efectividad de las vacunas, despreciando su origen o su profesión o incluso menospreciando a quien está en paro) tampoco lo arregla. Y mucho menos si, después, vas a intentar reírte de este certamen por la única razón de que te han nominado a tonto del mes.

Eso se arregla no diciendo chorradas. O diciéndolas sin que se entere nadie, claro. Pero no echando mierda sobre el certamen ni sobre los que lo organizamos.

Un consejito adicional. Cientifista no es un insulto. Pero esto ya lo sabías, ¿verdad?

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3 comentarios en “Premios Brandolini: recogen memeces, no ignorancia.

  1. *aplausos* muy buen post, seguid en esta linea, que los lunes me dais muchas risas mientras voto 🙂

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  2. Creo que esto es el digno heredero de “El profeta aneuronado”
    Saludos, tienen idea de lo que me he reído 😅

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  3. […] semana más, volvemos con merma de la buena. Le pese a quien le pese. Y como ya explicamos en otro lugar, todo para que vosotros conozcáis cómo la merma, ese ente mutable y peligroso, cambia, evoluciona […]

    Me gusta

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